Voluntariado
Programas de Voluntariado
¿Cuántas veces hemos escuchado la palabra “voluntarios”?, ¿cuántas veces hemos visto un aviso que nos anima a ser parte de un voluntariado?, ¿cuántas veces nuestra ciudad ha necesitado de estas organizaciones?, ¿cuántas veces han dado a conocer su labor en cuanto medio de comunicación les dio la oportunidad? Las respuestas a cada una de estas preguntas son numerosas y parten de cada uno de nosotros.
En alguna ocasión hemos sido partícipes -ya sea directa o indirectamente- de la labor de un voluntariado. Pero, quizá nunca le hemos dado la debida importancia o buscado información sobre todo lo que encierra ser parte de un voluntariado. Creo que la descripción perfecta sería: “una de las labores más sacrificadas y nobles en las que puede intervenir toda persona”. Sacrificadas y nobles porque la ayuda que brindan se realiza sin costo alguno, sólo es importante el empeño de cada voluntario.
El voluntariado es toda actividad que se realice para ayudar a una determinada comunidad. A las personas que intervienen en los programas de voluntariado se les llama voluntarios y, su característica principal es que todo lo que hacen es por libre decisión, no hay ninguna persona o institución que los obliga, así como tampoco interviene el deseo de ser famosos o ser catalogados como los “más buenos”. Las motivaciones son totalmente diferentes, pero sólo con un fin: la solidaridad y el compromiso con el prójimo.
Mayormente hemos visto a los voluntarios en casos de desastres naturales o accidentes provocados por fallas humanas. En lo primero, por ejemplo, después de un terremoto o una inundación. En esas situaciones se requiere la ayuda de todas las personas, pero, los voluntarios son los primeros en llegar. Sin que nadie los invite personalmente o invoquen su presencia. Siempre están al tanto de toda información y esos desastres no son la excepción.
De la misma manera, un accidente terrestre o un incendio de grandes proporciones permiten ver la labor de los voluntarios. Muchos, inclusive, arriesgan su vida para salvar a otros y la hora no es un impedimento cuando se trata de ayudar. La labor de los voluntarios es la más sacrificada. Además, existen programas de voluntariado que no cuentan con el apoyo del Estado ni de otras organizaciones.
Los voluntarios no desean un sueldo, si les entregan dinero, básicamente es para financiar los gastos de la organización o ser solidarios con las personas que lo necesitan. Por más que no formemos parte de un programa de voluntariado, debemos de prestar la ayuda que podamos, por lo menos de forma indirecta. No es necesario que ocurra un desastre para recién tomar conciencia de estas organizaciones, los voluntariados pueden estar a la vuelta de tu casa, en tu centro de labores o tu escuela.
A pesar de que no tengamos tiempo o dinero, la posibilidad y el deseo de ayudar siempre debe estar presente. No sabemos cuándo necesitaremos de su ayuda.